
Su nombre es Natsumi Hayashi, Yowayowa Camera Woman para los amigos. Y bueno, se dedica a sacarse fotos levitando. Todos los días. Y alguna que otra foto de gatos también sube, pero básicamente eso, levitar. Continuar leyendo


Su nombre es Natsumi Hayashi, Yowayowa Camera Woman para los amigos. Y bueno, se dedica a sacarse fotos levitando. Todos los días. Y alguna que otra foto de gatos también sube, pero básicamente eso, levitar. Continuar leyendo
Lina Scheynius es fotógrafa de moda, aunque sus obras no recuerdan para nada al prototipo de fotografía de una marca de ropa, o unos grandes almacenes. Entre Londres y París viene y va con una cámara automática, cargada con un carrete de blanco y negro, por lo general, e ISO 3200 para dejar notar el grano en sus fotografías. Al parecer no le gusta la fotografía digital. Pues vale. Si os gusta lo que veis, no dejeis de pasar por su galería y su flickr. No hablo más.


Rengim Mutevellioglu tiene sólo 18 años, nació en Turquía y actualmente estudia en París. Lleva sacando fotos desde los 11 años, y puedes encontrarla en Flickr, Deviantart, Krop, Behance, y si buscas en Google, seguro que encuentras algún sitio más. Y como lo importante son sus fotos, no diré una palabra más.



Durante la dictadura militar argentina (1976-1983), conocida como “el Proceso”, el gobierno conformado por una junta militar, secuestró, torturó y asesinó a miles de personas. La mayoría de los cuerpos de las victimas nunca fueron encontrados, siendo conocidos como «los desaparecidos». El número de desaparecidos, según la Conadep, supera los 9.000; según los organismos de derechos humanos, alcanza los 30.000.
Debido a su naturaleza, una desaparición encubre la identidad de su autor. Si no hay preso, ni cadáver, ni víctima, entonces nadie presumiblemente es acusado de nada.
Amnistía Internacional,
en su informe sobre la desaparición de personas por motivos políticos.
Ganador del Premio Éter en dos ocasiones, el periodista argentino Reynaldo Sietecase ha llevado a cabo un proyecto fotográfico llamado Ausencias, en el cual repite fotografías de álbumes fotográficos de la época, con los mismos modelos, exceptuando los que ya no están, desaparecidos victimas de la dictadura.
En 50 fotografías, Philippe Laurent, un amante de la fotografía urbana y social no demasiado reconocido, nos enseña de la mejor manera la capital de Líbano, a pie de calle; tanto de día como de noche. En ellas nos presenta Beirut tal cual es, pudiendo ver los estragos que en ella causó la guerra civil de Líbano durante 15 años, y que la dejó en 1990, al final de la guerra, dividida en dos.
Philippe Laurent parece ser el tipo de fotógrafo inquieto, al que una ciudad se le queda pequeña, y un país, y dos… En su web podemos ver varios trabajos (no tantos como me gustaría) realizados a lo largo y ancho del mundo: Francia, su ciudad natal, España, E.E.U.U., Tailandia, Laos, Vietnam, Canadá, Hong Kong, etc.