Si algo tienen en común los smartphones de hoy en día con los ladrillomóviles de antaño, aparte de que eventualmente se puedan usar como teléfonos, es que también son nuestro despertador. Esto es importante si pensamos que, al llegar los teléfonos móviles, desbancaron casi por completo otro aparato electrónico que antes era imprescindible en nuestra mesilla de noche, responsabilizándose por completo de su labor. A veces mejor, y a veces peor.
Desde hace unos meses, estoy obsesionado con encontrar el despertador perfecto para mi Android: encuentro uno que no conozco, lo instalo, pierdo horas configurándolo, lo pruebo un par de noches, lo desinstalo, y repito el proceso con el siguiente. Sí, es un poco absurdo, todos son más o menos iguales (o no), pero tengo una buena razón, y es que soy un completo gandul. “Sí, bueno, como todos…” No. Soy un gandul crónico sin remedio, un esclavo del snooze (“5 minutos más”). Así que necesito un rival digno, capaz de levantarme de la cama.
Antes me apañaba con el reloj default de HTC Sense, el cual he de reconocer que es bastante bueno para venir de serie. Pero entonces un amigo me recomendó Sleep As Android (versión Lite).
Entonces entendí cuanto puede aportar un smartphone al concepto clásico del despertador. Algunas de todas las novedades quasimágicas de esta aplicación son: medir tu sueño a lo largo de la noche y hacer una gráfica, elegir el momento oportuno para despertarte (cuando hayas dormido lo suficiente, y estés en un momento de sueño ligero), grabarte si hablas en sueños para oírte después (lo cual también sirve para anotar una idea o un sueño en mitad de la noche), ponerte pruebas a la hora de despertar (problemas matemáticos, agitar el móvil un rato, escanear un código QR en algún lugar lejos de la cama, etc), y… bueno, mejor descárgatela y prueba, porque esta lista podría ser interminable.
Bueno, y entonces, ¿por qué he seguido buscando despertadores teniendo esta aplicación a mano? Pues un poco por curiosidad, y otro porque un día no sonó. Es bastante probable que fuese más culpa del móvil que de la aplicación, pero en un momento de ira pre-café, rompí mi relación con ella, y rara vez hemos vuelto a dormir juntos. Además, soy un hombre sencillo, y no necesito un informe analítico de mis sueño cada noche.
Pasaron varios más por mis manos, de los que hablaré luego. El que tiene el placer de acostarse conmigo actualmente, es Puzzle Alarm Clock. Hay que pagar para desbloquear todas las funciones (o usar métodos alternativos).
Es uno de los más sencillos que he probado, para lo bueno, y para lo malo. Puede que un menú de opciones avanzadas no le viniese mal, pero para la mayoría de usuarios, sobre todo si vienen de usar un despertador de serie, será bastante más que suficiente. Lo que más me gusta de Puzzle Alarm Clock, es su diseño. Puede que el diseño no influya en su funcionamiento, pero para mi es importante, pues denota el trabajo que hay detrás.
Vamos con sus funciones:
- Tres tipos de alarma: Tranquila, que aumenta el sonido gradualmente; Normal, con sonido constante y vibración; y Bomba, que pita varias veces antes de explotar (Según la app: “así tienes una oportunidad de apagarla y sobrevivir”).
- Tres tipos de apagado: Tocando un botón, agitando el móvil, o mediante un puzzle (uno de memorizar secuencias de colores y formas, otro tipo memoriza las cartas, una operación matemática, y un captcha. Todo esto con tres niveles de dificultad a elegir).
- Confirmación: Después de 5 minutos, te llegará una notificación para comprobar si estás despierto o no. Si no la eliminas pronto, comenzará todo de nuevo.
- Motivación Facebook: Si después de todo esto sigues en la cama, se publicará en tu facebook un mensaje informando a tus amigos de lo vago que eres, y les pedirá que se pongan de acuerdo en el castigo que deberás cumplir por ello. “Duro, pero funciona”.
- App post-alarma: Para terminar, te permitirá abrir una aplicación predefinida cuando apagues la alarma. Me resulta muy útil ponerme a mirar mi Twitter, o mi GReader. No me entero de nada, pero poco a poco voy despertándome.
“¿Y aún pides un menú de opciones avanzadas?” Ya, ya… un despertador con su propio mini-juego de facebook, ¿qué más puedo pedir? Pues bueno, no se, que me permita configurar la velocidad a la que aumenta el sonido gradualmente, por ejemplo. Es ponerse quisquilloso, pero se trata de encontrar el despertador perfecto.
Con Puzzle Alarm Clock no llevo ni una semana, pero dudo mucho que me falle. Bien diseñado y bien programado. Junto con Sleep As Android, es de lo mejor que he podido encontrar. El problema con los demás, es que parecen programados en un par de días, sin cariño, para satisfacer a su creador y poco más. Algo tristemente común a lo largo y ancho de la Play Store. O quizás el problema es que sean aplicaciones antiguas, con un diseño propio del sistema Android de hace unos cuantos años. Algunas de ellas son Alarm Clock Pro, o Alarm Clock Xtreme, que no son tan buenas como las otras dos, pero si las comento es porque tampoco son tan malas como las que he visto por ahí. Otros que no he probado pero pueden ser interesantes son Alarm Clock by double Twits, que parece ser una versión simplona y sin analisis de Sleep As Android, y Morning Routine, que creo que funciona escaneando códigos de barras (de la pasta de dientes, de la leche… lo que sea mientras esté lejos de la cama).
Y bueno, ese es el ‘resumen’ de mi investigación hasta la fecha. Si conocéis alguno que se me haya escapado, los comentarios están abiertos.








